Brilla una estrella roja 27 julio 2010
Posted by entreideas in Actualidades.Tags: Campeona, Casillas, España, identidad, Iniesta, Mundial, Nacional
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España ha ganado el mundial. Muchos aficionados o fans de la roja, y aquí me incluyo, celebramos la final del Mundial a tope siguiendo cada jugada del partido, siguiendo de cerca a Casillas e Iniesta y experimentaron con pasión el sentimiento de realización al dar el grito de vitória, deseado por tanto tiempo y logrado como nunca. La euforia hizo a gente saltar, abrazar y animar a carcajadas a desconocidos como si fueran amigos de siempre. La ilusión fue hecha realidad… ¡Podemos! Como bien dijo la Cuatro. La alegría por los distintos rincones del país era notoria y esperada. Los ojos brillaban de tanta emoción, los oídos ya casi ni se fastidiaban por las vuvuzelas.
España ha escrito su resultado en la historia de los Mundiales. Centenas de millares de personas vieron el partido en frente a grandes pantallas en la calle y millones salieron a saludar los protagonistas de esa lucha, los que lideraron el juego mientras gran parte sentía los golpes de Holanda con ellos, resintiendose y vibrando a la vez. Brillava la estrella roja. Cuando ya se acercava el fin del partido, lo logramos. ¿Campeones! Éramos millones, todos por España a compartir la realización del logro y la celebración por la conquista. Experimentamos, sumamos y compartimos sentimientos de los más diversos mientras vivímos el Mundial. Aún en sitios donde hace poco no se imaginaba uno pudiera salir con la bandera española, la gente lo celebró sacando a la calle la bandera y dijo en alto y buen son: ¡Yo soy español!
Venció la selección y con ellos todos los que acompañamos a “La Roja” y que con ella co-participamos. Tuvimos la ocasión de exprimir los deseos de superación, lucha, temor, éxito, unión, victória, orgullo. Ha aflorado la percepción de pertenencia. En medio a la constante de noticias ofensivas y muchas veces de caracter bipartidario hubo orgullo y pasión en ser español. El llamado muchas veces “opio del pueblo” o “política del pan y circo”, resultó en compartir un sentimiento comun compartido en torno a una razón única. En su medida ese fuerte sentimiento de partícipe acerca diversas y plurales identidades . Despierta la identidad de la nación incluyendo distintas orígenes, sin la necesidad de sobreponerse y demostrando que es posible compartir un espacio publico y un sentimiento de nación en su medida, con constancia de tratarse del especial contexto. Pueden, si , existir elecciones divergentes y no por ello contrarios. Algo no facilmente concible el fanatismo presente en grupos extremistsas y sectarios.
Lo efectos son vistos en distintos ámbitos. Aparte de crear circunstancias que favorecen el entendimiento de diversas identidades que tengan en comun la identidad de ser o admirar a España, es un evento capaz de cambiar el estado de animo. Por cierto la última pelicula de Clint Eastwood, Invictus, trata bastante bien el tema. En medio a la constante dónde la tónica era a crisis crisis hemos vuelto a tener confianza. Confianza en la selección, en los españoles, en España. No hace falta que vuelvan a decir los experto en economía que el futbol, influye en la economía basta mirar el avance de la Bolsa el Lunes siguiente a la final. Aunque a primera vista no parezca una relación directa, como muchas otras interrelaciones no identificables en un principio, está claro que una España campeona sea vista con más confianza y más créditos a la vista del mundo que la España sólo favorita de antes.
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